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Trabajamos dentro de una cuenca de alto valor ecológico, en una zona donde cada decisión ,desde qué proveedor elegimos para los amenities hasta cómo tratamos las aguas residuales, deja huella en el entorno y en la comunidad que nos rodea. Por eso, en mayo de 2026 formalizamos un documento que veníamos construyendo desde hace varias temporadas: la Política de Sustentabilidad de Yelcho en la Patagonia, aprobada por Patagonia Land Conservation SpA.
Este artículo explica de qué se trata, qué compromisos asume y por qué creemos que vale la pena escribirla y compartirla públicamente.
Una declaración con consecuencias
El documento parte de una idea sencilla pero exigente: la sustentabilidad no es un atributo de marketing, sino un principio operativo. Eso significa que atraviesa las decisiones cotidianas ,cómo se compone el desayuno, cómo se separa la basura, qué proveedor elegimos para la cerveza del bar, y también las decisiones de inversión, desde la planta de tratamiento hasta el cargador eléctrico. La política nos obliga a hacer explícito lo que ya hacíamos y, sobre todo, a medirlo.
El alcance es completo: cubre el hotel y sus 8 habitaciones tipo Lake View, las 6 cabañas, el restaurante y bar, el quincho, la tinaja, los transfers, las experiencias de pesca y cabalgatas, la huerta agroecológica, el gallinero, la planta de tratamiento y el equipo completo ,de planta y temporal—. Se inspira en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, especialmente los referidos a agua, comunidades sostenibles, consumo responsable, acción climática y ecosistemas terrestres, y dialoga con los lineamientos de SERNATUR, el sello S de Sustentabilidad Turística y la normativa ambiental chilena vigente.
Seis principios que ordenan las decisiones
Antes de los compromisos concretos, la política fija seis principios rectores: responsabilidad ambiental bajo criterio precautorio, transparencia para evitar declaraciones vacías, vínculo territorial con la comunidad de Palena, mejora continua como proceso y no como estado, decisiones basadas en evidencia —documentar consumos y residuos para medir progreso real y replicabilidad, diseñando prácticas que puedan adoptar otros operadores pequeños y medianos de la región.
El último principio merece subrayarse. Sabemos que muchas de las acciones que hemos implementado son aplicables a operaciones similares en zonas rurales chilenas. Difundirlas no es un acto de relaciones públicas: es parte del trabajo.
Ocho ejes operativos
La política articula compromisos en ocho ámbitos. Los resumimos aquí en su versión más breve:
Agua y aguas residuales. En la temporada 2024–2025 instalamos la primera planta de tratamiento del establecimiento, con filtración biológica, decantación y dispersión por suelo. El sistema procesa aguas grises y negras del hotel y las cabañas, reintegrándolas al ecosistema sin riesgo para los cuerpos de agua cercanos. Mantenemos registro periódico de parámetros y revisamos su capacidad cada año.
Residuos y reciclaje. Operamos un programa formal de separación de vidrio, plástico y cartón, con puntos de recolección diferenciada y traslado semanal al centro de reciclaje municipal de Chaitén —a más de 55 kilómetros del hotel—. El equipo de housekeeping y mantenimiento está capacitado en segregación y compactación. Para el ciclo 2026–2027 evaluamos sumar compostaje de orgánicos.
Insumos y amenities. Desde la temporada 2024–2025 eliminamos completamente los amenities de un solo uso. Hoy trabajamos con dispensadores rellenables y con Brika Organics como proveedor estratégico, cuyos productos cuentan con certificaciones Cosmos Natural (ECOCERT), Cruelty Free (Leaping Bunny) y Vegan Certification, con fórmulas compatibles con sistemas sépticos y cuerpos de agua dulce.
Cadena de suministro local. Priorizamos compras a productores y comerciantes de Chaitén y Santa Lucía —frutas y verduras de temporada, panadería artesanal, productos envasados de emprendedores locales, cerveza Wechun, ferretería básica— incluso cuando esto implica un sobrecosto frente al canal mayorista. La trazabilidad y la relación de largo plazo son parte del valor.
Producción agroecológica propia. Una huerta y un gallinero de libre pastoreo dentro del predio abastecen parte del restaurante y del desayuno. Cosechamos en tiempo real, sin pesticidas, y reducimos así envases y transporte. Cuando las condiciones lo permiten, los huéspedes participan de la experiencia como una instancia pedagógica.
Movilidad y energía. Instalamos el primer punto de carga para vehículos eléctricos de la Provincia de Palena, una estación semi-rápida tipo Wallbox de uso público en nuestro estacionamiento, compatible con los principales modelos eléctricos e híbridos enchufables disponibles en Chile. Para los próximos ciclos evaluamos generación renovable propia —solar fotovoltaica— y mejoras de eficiencia en la infraestructura existente.
Vínculo territorial. Abrimos las instalaciones sin costo a escuelas de toda la Provincia de Palena —de Futaleufú a Chaitén— para visitas educativas y convivencias, y donamos estadías, cenas, experiencias y productos a escuelas, juntas de vecinos, fundaciones, agrupaciones culturales e iglesia local para rifas y sorteos solidarios. La contratación local es prioridad cuando la competencia existe en la zona.
Cultura organizacional. La sustentabilidad está incorporada en la política interna y los estatutos de la empresa, y se trabaja como eje transversal en reuniones, capacitaciones y protocolos. Cada temporada cerramos con un reporte público de avances.
Indicadores: lo que no se mide no se mejora
Una política que no se mide se convierte en un texto decorativo. Por eso, el documento define indicadores mínimos para cada eje: volumen tratado y parámetros operativos de la planta (mensual), kilos por fracción enviados a reciclaje y a relleno (mensual), porcentaje de amenities sin plástico de un solo uso (anual), porcentaje del gasto anual en proveedores de la Provincia de Palena (anual), kilos cosechados y huevos producidos (trimestral), sesiones y energía entregada por el cargador eléctrico (mensual), número de visitas escolares y donaciones (anual), y horas de capacitación en sustentabilidad por colaborador (anual). Cada revisión anual amplía esta lista.
Vigencia, revisión y disponibilidad
La política entra en vigor en su fecha de emisión —mayo de 2026— y se revisa anualmente por la Administración General, que evalúa el cumplimiento de compromisos, el desempeño de los indicadores y la incorporación de nuevas líneas de acción. Está disponible para huéspedes, agencias, autoridades y cualquier persona de la comunidad que la solicite, y se publica en los canales digitales de Yelcho en la Patagonia.
Por qué esto importa
Operar de manera sustentable en la Patagonia rural no es sencillo: las distancias son largas, la logística es cara y muchas prácticas que se dan por sentadas en zonas urbanas aquí requieren una decisión activa y costosa. Por eso preferimos hablar de un proceso y no de un logro. La política que firmamos en mayo de 2026 documenta dónde estamos hoy, fija un piso del cual no queremos bajar y describe los compromisos que asumimos para el próximo ciclo.
Para nuestros huéspedes, es una forma de saber con claridad bajo qué reglas opera el lugar donde se alojan. Para las agencias y autoridades, es una carta de presentación verificable. Para la comunidad de Palena, es un compromiso por escrito. Y para nosotros, es la base sobre la cual seguir mejorando cada temporada.
El texto completo de la Política de Sustentabilidad de Yelcho en la Patagonia está disponible a solicitud y se publica también en nuestros canales digitales.

